El Honorable Concejo Deliberante de Bolívar aprobó, en el marco de la séptima sesión ordinaria, la declaración de utilidad pública, social y de preservación histórico-cultural del edificio del Club Social de Bolívar. La votación terminó en un empate de 8 a 8 entre los bloques, que fue desempatado con el voto doble del presidente del cuerpo, Franco Canepare, de Fuerza Patria, lo que permitió convertir la iniciativa en ordenanza.
La ordenanza declara de utilidad pública el inmueble —de 1.902 m², inscripto a nombre del Club Social de Bolívar— y faculta al Departamento Ejecutivo a avanzar con las diligencias legales para incorporarlo de manera efectiva y definitiva al patrimonio municipal, con destino al funcionamiento del Honorable Concejo Deliberante, que deberá velar por su preservación patrimonial, histórica, arquitectónica, cultural y comunitaria.
El texto también autoriza al Ejecutivo a tomar posesión inmediata y custodia preventiva del edificio, para realizar tareas de cerramiento, desinfección y obras mínimas de consolidación, con el auxilio de la fuerza pública si fuera necesario. Establece además que la estructura y la fachada histórica no podrán ser alteradas ni demolidas, y que las obras que se autoricen deberán limitarse a tareas de consolidación, restauración y puesta en valor, respetando el estilo arquitectónico original.
La norma prohíbe la enajenación, transferencia o venta del inmueble por un plazo de diez años desde su incorporación al patrimonio municipal, y obliga a destinar un espacio del edificio para actividades sociales, comunitarias y culturales abiertas a la ciudadanía.
“El proyecto no consistía en que el Municipio gobierne el club. Se ha propuesto salvar el edificio”, sostuvieron desde el bloque oficialista, que remarcaron que la utilidad pública es únicamente la herramienta legal disponible para evitar que termine siendo un edificio abandonado. En sintonía con esto, el concejal oficialista Hernán Mansilla señaló: “Pretendemos hacer con el Club Social, lo mismo que hicimos en el año 2012 con el Cine Avenida -que estaba abandonado, lleno de palomas y próximo a convertirse en un supermercado-, recuperarlo, ponerlo en valor y preservarlo como un bien histórico para toda la comunidad”.
La sesión estuvo marcada por la polémica en torno al voto del concejal Andrés Porris, del unibloque de la Coalición Cívica, cuyo acompañamiento resultó decisivo para que la votación quede empatada y que Canepare definiera a favor de la ordenanza de expropiación.
Antes del debate, la titular de la CC en Bolívar, “Marichu” Goyechea, había hecho circular un comunicado en el que el partido manifestaba que “no acompaña ni avala el proyecto de expropiación del inmueble del Club Social”, al considerar que la iniciativa avanzaba sobre la propiedad privada y los derechos constitucionales”.
El proyecto recibió el rechazo de los bloques de la Unión Cívica Radical, de Hechos —que preside Nicolás Morán— y de La Libertad Avanza. Los tres espacios habían adelantado su oposición en los días previos a la sesión, calificando la iniciativa como una “expropiación” y remarcando que, si bien coincidían en la necesidad de recuperar y preservar el edificio, no compartían la vía elegida por el Ejecutivo para hacerlo.
Sin embargo, el clima de la sesión tuvo matices entre los bloques opositores: mientras que los concejales de la UCR y Hechos optaron por retirarse del recinto tras conocerse el resultado de la votación, los ediles de La Libertad Avanza permanecieron en la sala pese a haber votado en contra del proyecto.
La situación revivió un episodio similar ocurrido en febrero de este año, durante el tratamiento del Presupuesto municipal, cuando la participación de Porris también resultó determinante para destrabar la aprobación del proyecto oficial tras la incorporación de modificaciones, en una dinámica que confirma el rol central que viene teniendo el concejal de la Coalición Cívica en las votaciones más reñidas del Concejo Deliberante bolivarense.






