El Municipio de Olavarría cerró el primer semestre del año con un resultado económico-financiero negativo de $1.087 millones, según los datos difundidos por el propio Ejecutivo local. Se trata de una tendencia que se profundiza desde 2025: en la primera mitad de ese año el déficit había sido de $1.500 millones y en la segunda había trepado hasta los $5.800 millones.
En diálogo con el medio local Verte, el subsecretario de Economía y Hacienda, Ubaldo García, describió la situación con una sola palabra: «compleja». Según explicó, se trata de una conjunción de elementos que combina la caída de la recaudación con el aumento sostenido de los gastos.
García explicó que el golpe más fuerte a las cuentas municipales proviene de la caída del derecho de explotación de canteras, el llamado “impuesto a la piedra”: “Ese recurso ha tenido un deterioro muy importante, este año especialmente y también los anteriores. Sabemos que el gobierno nacional ha paralizado prácticamente toda la obra pública, eso es de público conocimiento, y esto influye directamente en Olavarría porque nuestra matriz productiva tiene que ver con la minería no metalífera, todo aquello que demandan las obras como cemento, cal y piedra”.
Sobre el impacto concreto en las plantas locales, agregó: “Todas las plantas de producción de cemento, cal y piedra han tenido una importantísima caída en su nivel de actividad y esto se refleja en la recaudación del derecho de explotación de cantera”.
En cuanto a los números, precisó: “Hoy el derecho de explotación de canteras representa un poco más del 16% de los ingresos del Municipio cuando en otro momento ha rondado el 20% de recursos. Son cuatro puntos, cerca de 3000 millones de pesos que están faltando”. Y remarcó: “Para nosotros es un recurso central y eso hace que tengamos un problema importante de recaudación”.
A esto se suma otro frente: “Hay muchas canteras que hoy se encuentran en dificultades para poder cancelar su obligación en tiempo y forma y esto también genera un atraso en la recaudación”, graficó.
Mientras la recaudación cae, la otra cara del problema crece. García explicó que la retracción económica impacta sobre el empleo y “trae como consecuencia una mayor demanda hacia el área de Desarrollo Social”. Sobre el impacto cotidiano en la salud pública, fue directo: “Por la situación económica, hay cientos de vecinos de Olavarría que hoy se acercan al Hospital Municipal y es una realidad que se vive desde hace meses”.
El funcionario remarcó que “hay una política clara del gobierno de Maximiliano Wesner, que es evitar el déficit social que él hace mención permanentemente, ¿qué significa esto? Que más allá de las dificultades económicas el Municipio está presente permanentemente en lo relacionado con las ayudas sociales, los alimentos, las tarjetas. Sigue estando presente y va atendiendo esa demanda creciente que se genera”.
Sobre la decisión de no resignar servicios, fue categórico: “No podemos permitirnos hacer un ajuste o cortar servicios. Damos prioridad a la atención de las necesidades de los olavarrienses y tratamos que no se resienta la prestación de los servicios para no agregarle un problema más al vecino”.
Y cerró ese punto con una frase contundente: “Sería muy fácil agarrar una tijera, cortar todo y decir, mirá, tengo un positivo, y se nos está generando un déficit social que no nos va a dejar secuelas a futuro”.
Consultado por Verte sobre la asistencia del Gobierno nacional al distrito, García no dudó: “Prácticamente no hay ningún tipo de recursos que esté llegando al municipio”. Y agregó: “Nación debería estar presente en Olavarría a través de las obras de infraestructura que son imposibles de realizar si no hay fondos nacionales, como son la construcción y mejora de las rutas, por ejemplo”.
Sobre el impacto que tendrían esas obras, explicó: “Esos proyectos benefician de manera directa al vecino y también mueven la mano de obra local y reactivan toda la economía, sería importante que Nación esté presente en ese tipo de obras”. Como ejemplo concreto, citó: “Tenemos el distribuidor de Sierras Bayas que está totalmente paralizado. Todas esas obras también hacen al futuro de la ciudad”.
De cara al segundo semestre, García advirtió: “Cada unidad familiar sabe que hoy se le está haciendo dificultoso llegar. Acá hay un componente que se suma a todo lo que venimos hablando que es la disparidad en los precios relativos de las cosas”. Sobre este fenómeno, explicó: “Hay determinados bienes en tu canasta familiar o incluso en la canasta del municipio, que están teniendo en la economía incrementos muy superiores al nivel de los precios o IPC. Le pasa a cualquier familia que hoy lo visualiza y dice que no le alcanza”.
Como ejemplo, mencionó puntualmente el rubro salud: “Un ejemplo claro de esto es el impacto que tiene el precio de los medicamentos, que es un consumo permanente. Han tenido incrementos muy superiores a los niveles de inflación y también ha pasado con algunos alimentos puntuales”.
Por último, resumió el fondo del problema con una definición: “Se ajusta el ingreso, o en el caso municipal, las tasas o lo que tenga que ver con la recaudación por un índice que es mucho menor a lo que están aumentando los gastos y ese también es otro componente que juega en esta situación deficitaria”.






