El juez federal con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires, Alejo Ramos Padilla; el presidente de la Suprema Corte bonaerense y de la Junta Electoral provincial, Sergio Torres, y la ministra de la Corte Hilda Kogan reclamaron que cualquier cambio en las reglas electorales se defina con anticipación. Lo hicieron en la II Jornada Latinoamericana de Justicia Electoral y Democracia, realizada en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP, que se extendió el 26 y 27 con más de 110 expositores.
Ante la discusión por una eventual eliminación de las PASO, Ramos Padilla fue tajante: “No es posible que las candidaturas se definan en una mesa chica”. Sostuvo que “las PASO son un ordenador de la oferta electoral” y recordó que permiten establecer qué fuerzas superan el piso del 1,5% necesario para competir en las elecciones generales. Cuestionó que el debate se reduzca al costo económico de las primarias y advirtió que, si se eliminan, los partidos deben prever métodos democráticos para elegir candidatos.
Sobre los tiempos, el juez afirmó: “Lo ideal es que estas decisiones se tomen en años no electorales”. Explicó que la previsibilidad permite organizar mejor los comicios, capacitar a sus responsables y ofrecer reglas conocidas a partidos y ciudadanos, especialmente en una provincia con más de 13 millones de electores. Defendió además el desdoblamiento aplicado en 2025, que calificó como “un éxito” pese a las dificultades anticipadas, y sumó una preocupación por el impacto de las redes sociales, las plataformas digitales y la desinformación en las campañas.
Torres pidió “especial prudencia” a los poderes Legislativo y Ejecutivo. Señaló que los cambios en materia electoral muchas veces son necesarios, pero deben ser “cuidadosamente planificados, suficientemente explicados y gradualmente implementados”. Advirtió que las modificaciones no son solo una cuestión técnica, porque pueden afectar la credibilidad del proceso democrático, y recordó que desde 1983 la Argentina construyó un activo fundamental: la confianza de los ciudadanos en las elecciones. Según planteó, aplicar un nuevo procedimiento de manera inmediata puede generar incertidumbre y dificultar la capacitación de votantes y autoridades.
En el panel “Repensar la Organización Electoral en la Provincia de Buenos Aires: Un diálogo interinstitucional necesario”, la ministra Hilda Kogan sostuvo que “la magnitud del electorado bonaerense exige calendarios más amplios y procedimientos más eficientes”. Explicó que el marco normativo vigente fue concebido en la década de 1940, cuando el cuerpo electoral apenas superaba el millón y medio de electores, y recordó que, tal como se expuso ante la Legislatura el año pasado, resulta materialmente imposible desarrollar un proceso de las dimensiones actuales respetando los plazos legales. Valoró la elección provincial de septiembre de 2025, que puso a prueba todos los mecanismos de administración electoral, en un padrón que representa aproximadamente el 38% del electorado nacional. Kogan presidió la Junta Electoral bonaerense el año pasado.
En el mismo panel, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, ratificó que, si se sostienen las PASO nacionales, “difícilmente se pueda pensar en una modificación de las fechas de las generales”, por razones organizativas y logísticas. Explicó que las primarias provinciales (EPAOS) están atadas a las nacionales: la Ley 14.086 establece que deben realizarse el mismo día y que el llamado provincial se haga entre 120 y 150 días antes de la votación. Bianco recordó que la convocatoria es una facultad indelegable del gobernador, que fijará ambas fechas según criterios de oportunidad, mérito y conveniencia, y planteó la necesidad de “enfriar un poco la discusión”. Participaron también el Fiscal de Estado, Hernán Gómez, y la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi.
El Gobierno nacional impulsa eliminar o volver a suspender las primarias, y su principal argumento es el costo de organizarlas. Una reforma de las normas electorales necesita mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de ambas cámaras, y por ahora no reúne un consenso definitivo. Si el Congreso no modifica la ley vigente, las PASO nacionales se realizarían en agosto de 2027 y la elección general el 24 de octubre. La Provincia analiza una elección concurrente: Boleta Única de Papel para cargos nacionales y boleta partidaria para gobernador, legisladores e intendentes. Si no hay cambios en 2026, el reclamo de los jueces podría ser un argumento de peso para sostener las primarias.





