La consultora Hugo Haime & Asociados difundió su Estudio Nacional de Opinión Pública correspondiente a septiembre de 2026. El trabajo se realizó entre el 21 y el 28 de ese mes sobre 1.200 casos de población de 16 años o más en condiciones de votar, con 700 entrevistas presenciales, 250 telefónicas (CATI) y 250 online (CAWI). El margen de error máximo es de más o menos 2,9 puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95,5%.
Según el relevamiento, el 63% desaprueba la gestión del presidente Javier Milei, el 34% la aprueba y el 3% no sabe o no contesta. La medición de agosto había dado 64% de desaprobación y 33% de aprobación, por lo que el cuadro se mantiene estable. Como referencia, en diciembre de 2023 la aprobación era del 52%. Al segmentar por voto, la aprobación llega al 73% entre quienes votaron a La Libertad Avanza en las legislativas de 2025. Entre quienes eligieron a Milei en el balotaje presidencial, el 63% aprueba la gestión, mientras que el 33% la desaprueba.
El dato que más se movió respecto del mes anterior son las expectativas. El 52% cree que dentro de un año el país estará peor que ahora, diez puntos más que en agosto, cuando esa opinión era del 42%. El 34% piensa que estará mejor, el 10% que seguirá igual de mal y el 1% que seguirá igual de bien. Es el valor más alto de “peor” en la serie que viene midiendo la consultora desde diciembre de 2023.
Sobre cómo llegan a fin de mes, el 53% afirmó que dejó de comprar cosas que necesita, mientras que al 27% le alcanza con los ingresos familiares. El 26% pidió plata prestada, el 21% se está endeudando con la tarjeta de crédito y el 14% tuvo que usar ahorros. La mención al endeudamiento con tarjeta bajó respecto de agosto, cuando era del 25%, y de julio, cuando llegó al 31%.
Entre los problemas más importantes del país, los encuestados mencionaron los bajos salarios (35%), la desocupación (31%), la corrupción (28%) y la pobreza y la miseria (28%), seguidos por la educación (20%), la falta de seguridad (18%), el aumento de precios (16%), la salud (13%) y la deuda externa (4%). Las respuestas eran guiadas y múltiples.
Cuando la pregunta es por lo que más afecta la vida cotidiana, el orden cambia: los bajos salarios siguen primeros, con el 42%, pero el aumento de precios y la inflación pasan a ser el segundo problema, con el 36%, y la falta de seguridad aparece tercera, con el 27%. Luego figuran la desocupación (20%), la pobreza y la corrupción (16% cada una), la salud (13%), la educación (12%) y la deuda externa (3%).
Consultados sobre qué está pasando con la inflación, el 53% respondió que no se controla y los ingresos no alcanzan, el 33% que se controla pero los ingresos no alcanzan, y solo el 14% que se controla y los ingresos alcanzan. Frente a la disyuntiva de qué habría que hacer, el 76% opinó que se debe buscar mejorar los ingresos de la población, mientras que el 22% prefiere mantener la política antiinflacionaria.
Sobre el ajuste económico, el 41% dijo que nunca estuvo de acuerdo, el 35% sostuvo que, a pesar de los problemas y dificultades, el esfuerzo vale la pena, y el 23% afirmó que Milei lo decepcionó y que el esfuerzo no está valiendo la pena. Entre abril y septiembre, quienes se declaran decepcionados oscilaron entre el 18% y el 24%.





