La Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires presentó el informe “Hablemos de deudas: desigualdades, informalidad y género”, elaborado a partir de una encuesta realizada durante mayo de 2026 entre 1.408 personas de 97 partidos bonaerenses y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El relevamiento, impulsado por la Dirección de Políticas de Igualdad junto a las áreas de Asuntos Económicos, Consumidores/as y la Dirección de Descentralización Territorial, buscó analizar cómo se endeudan los hogares de la provincia y qué diferencias existen según el género de quien sostiene económicamente cada hogar.
Según el informe, el 56,6% de los hogares bonaerenses tomó algún crédito o préstamo durante el último año para sostener su economía cotidiana. La cifra es aún mayor entre los hogares nucleares con hijos/as sostenidos por mujeres, donde llega al 72%, y entre los hogares monomarentales, donde alcanza el 64,6%. Entre los distritos encuestados hubo seis de la séptima sección electoral: Olavarría, Azul, 25 de Mayo, Bolívar, Saladillo y Roque Pérez.
El relevamiento también identificó que la presencia de niños, adolescentes o personas mayores en el hogar incrementa fuertemente la necesidad de endeudarse: mientras que en los hogares sin integrantes que requieren cuidados el acceso a financiamiento llega al 53,5%, en los que sí los tienen trepa al 82,6%.
Uno de los hallazgos centrales del informe es que la toma de créditos y préstamos presenta mayor incidencia en los hogares sostenidos principalmente por mujeres. El documento vincula este fenómeno con las desigualdades estructurales del mercado laboral: según datos de la Encuesta Permanente de Hogares citados en el informe, la tasa de actividad femenina es del 52% frente al 70,4% de los varones, y la tasa de empleo es del 46,7% contra el 64,2% masculino.
Además, la tasa de pluriempleo entre mujeres (16,1%) casi duplica a la de los varones (8,8%), lo que evidencia que más mujeres debieron recurrir a más de un trabajo para alcanzar un ingreso suficiente.
El informe también indica que, en los hogares monomarentales donde el otro progenitor no cumple con la cuota alimentaria, el endeudamiento se vuelve una de las estrategias de subsistencia más críticas: según datos citados de un informe previo del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, el 44% de esas mujeres depende del dinero prestado para completar sus ingresos mensuales, principalmente a través de prestamistas informales.
Más de la mitad de los hogares (51,9%) recurrió a créditos no bancarios o informales, ya sea de forma exclusiva o combinada con otras modalidades. Este tipo de financiamiento tiene aún mayor peso en los hogares monomarentales, donde llega al 59,2%. El informe advierte que estas modalidades suelen implicar mayores costos, cobros abusivos, menor transparencia y menor protección de derechos para quienes los toman.
Seis de cada diez hogares que tomaron créditos los destinaron a cubrir gastos de alimentación, seguidos por vivienda (30%), servicios (29,5%) y salud (28,5%). En los hogares monomarentales, el gasto en alimentación mediante crédito es un 15% más alto que el promedio general.
Del total de hogares que tomaron créditos en el último año, el 73,5% se encuentra actualmente endeudado, con los hogares monomarentales nuevamente a la cabeza (82,1%). Ocho de cada diez hogares endeudados manifestaron dificultades para afrontar sus pagos, y para el 40% de ellos, el pago de la deuda representa más de la mitad de sus ingresos mensuales.
El informe también relevó el impacto emocional del endeudamiento: el 75% de los hogares mencionó consecuencias vinculadas al estrés, la angustia, la ansiedad y el deterioro de la salud mental. Entre los testimonios recogidos se destacan frases como «no poder comprar carne ni alimentos que necesito por mi enfermedad», «salteo comidas para que alcance para mi hija» o «los acosos de las financieras llamando a mis hijos y amenazándolos».
Además, el 84,1% de los hogares con dificultades para pagar sostiene esa situación desde hace más de seis meses, lo que according to el informe demuestra que el endeudamiento «no constituye una situación transitoria, sino una problemática persistente».
Recomendaciones
A partir de estos resultados, la Defensoría del Pueblo bonaerense planteó una serie de recomendaciones de política pública, entre ellas: mejorar el acceso al empleo formal y las políticas de ingresos para los hogares más vulnerables; fortalecer las políticas de cuidado; desarrollar estrategias de prevención del sobreendeudamiento con foco en los hogares sostenidos por mujeres; impulsar proyectos de ley para la refinanciación de deudas en condiciones justas; y promover el acceso a mecanismos de financiamiento transparentes y seguros.






