Tras una maratónica sesión que se extendió hasta la madrugada del viernes, el Senado nacional le dio media sanción al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada por 37 votos a favor y 33 en contra. Sin embargo, el oficialismo pagó un alto costo político: debió retirar dos de los capítulos más polémicos de la iniciativa, el referido a la extranjerización de tierras – el día anterior- y el correspondiente a la modificación de la Ley de Manejo del Fuego.
De esta manera, el texto que finalmente obtuvo media sanción quedó reducido a los capítulos sobre desalojos, expropiaciones y modernización del Registro de la Propiedad Inmueble, muy lejos del proyecto original impulsado por el ministro Federico Sturzenegger, que en su camino acumuló nada menos que 18 versiones desde que fuera dictaminado en mayo.
La caída del capítulo de tierras y el fuego
El capítulo III, que modificaba la Ley 26.737 de protección al dominio nacional sobre tierras rurales, cayó antes de la sesión ante la falta de votos. La fuerte campaña pública en contra de la extranjerización de tierras, que sumó incluso figuras del deporte y la cultura, provocó que varios senadores dialoguistas confirmaran anticipadamente su rechazo. Los gobernadores de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Neuquén, Rolando Figueroa, ambos cercanos a la Casa Rosada, habían sido los primeros en desmarcase.
El capítulo IV, referido al Manejo del Fuego, corrió la misma suerte pero cayó ya durante la sesión, cuando los números también se evaporaron. La senadora chubutense Edith Terenzi fue una de las voces más críticas al respecto: advirtió que el capítulo dejaba sin protección humedales, bosques implantados y áreas naturales protegidas y que era “regresivo” y contrario al Acuerdo de Escazú.
El momento de la votación
La Libertad Avanza contó con el acompañamiento de todos los senadores del bloque UCR, el PRO, los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, y la chubutense Edith Terenzi. En contra votó el interbloque peronista, el bloque Convicción Federal, las senadoras tucumanas Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, la neuquina Julieta Corroza, la salteña Flavia Royón y la cordobesa Alejandra Vigo.
El jefe del interbloque peronista, José Mayans, fue uno de los más críticos: “El nombre no tiene nada que ver con la ley. Todo mentira”, lanzó, y valoró que la presión social haya tumbado el capítulo de tierras: “La gente hizo que esto se caiga y me parece excelente”. La senadora cordobesa Alejandra Vigo calificó al proyecto como “un verdadero mamarracho” y el senador riojano Fernando Rejal advirtió que “Argentina está de remate”.
Por el oficialismo, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, cerró el debate con una encendida defensa de la iniciativa y cuestionó a la oposición: “Retroceden a una Argentina de hace 60 años, alejados de lo que le pasa a la gente a diario”. Y justificó los cambios al dictamen: “Se discute porque hay democracia. Escuchamos, debatimos y construimos consenso”. El proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados para su tratamiento.
Incidentes fuera del Congreso
Mientras se desarrollaba el debate, una nutrida movilización tuvo lugar en las afueras del Congreso, aunque mermada respecto de lo esperado por la eliminación del capítulo de tierras y las condiciones climáticas. Por la tarde, cuando las fuerzas de seguridad avanzaron para dispersar a los manifestantes, se produjeron graves incidentes con destrozos y al menos una docena de detenidos.






