En un giro de último momento, el Gobierno y el oficialismo en la Cámara alta se vio forzado a retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el polémico capítulo que relajaba los límites a la venta de tierras a ciudadanos y empresas extranjeras, ante la presión de los bloques aliados y dialoguistas y la falta de los votos necesarios para su aprobación en el Senado.
La senadora Patricia Bullrich debió convocar a una reunión con representantes de la oposición dialoguista en el bloque radical para reacomodar la estrategia parlamentaria. Los gobernadores de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Neuquén, Rolando Figueroa, ambos cercanos a la Casa Rosada, habían anticipado que no acompañarían el capítulo cuestionado, y otros gobernadores provinciales también expresaron su rechazo a la extranjerización de las tierras rurales.
El oficialismo resolvió eliminar por completo el capítulo III de la ley, el cual modificaba la Ley 26.737 de Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales. La decisión también se tomó en un contexto de fuerte movilización social: para este jueves estaba prevista una gran marcha frente al Congreso con réplicas en distintos puntos del país.
Pese a la remoción del capítulo, el proyecto avanzará este jueves en el Senado con los puntos restantes: el endurecimiento de penas para la ocupación y expropiación, mecanismos de agilización para desalojos judiciales, modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego vinculadas al uso de terrenos afectados por incendios, y una modernización integral del Registro de la Propiedad Inmueble.
La marcha atrás se produce en un contexto de fuerte resistencia social e institucional. Desde la séptima sección, el intendente de Roque Pérez, Maximiliano Sciaini, había sido uno de los referentes que se pronunció en contra: «La soberanía también se defiende cuidando la tierra. Sin límites, sin registro y sin control estatal, el país pierde capacidad para proteger recursos estratégicos y planificar su desarrollo».






