Olavarría fue ubicada como la cuarta mejor ciudad de la Argentina para criar y desarrollar a un niño durante la primera infancia, de acuerdo con el nuevo Índice NIDO, una herramienta elaborada por la Fundación Bunge y Born junto a especialistas de CIPPEC, UNICEF y el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que analiza las oportunidades que ofrecen las ciudades para el desarrollo de niños y niñas de hasta cinco años.
El relevamiento tomó como universo a las ciudades argentinas de más de 100 mil habitantes y construyó un indicador multidimensional basado en datos públicos. A diferencia de otros estudios centrados únicamente en los ingresos de los hogares, el Índice NIDO incorpora variables vinculadas con el acceso efectivo a servicios y las condiciones del entorno en el que crecen los chicos.
Para elaborar el ranking se analizaron cuatro dimensiones principales:
* Contexto socioeconómico (35%), que contempla el clima educativo del hogar, la privación material y el acceso a servicios esenciales.
* Salud (33%), evaluando la cercanía a hospitales y centros de atención pública, además de la cobertura sanitaria.
* Educación (27%), considerando la proximidad a establecimientos educativos estatales y los niveles de asistencia escolar.
* Espacios verdes (15%), midiendo la disponibilidad y accesibilidad a plazas y áreas recreativas para el desarrollo infantil.
Con una puntuación de 54,98 puntos, Olavarría se ubicó cuarta a nivel nacional, detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (59,33), Vicente López (58,91) y Rafaela (55,09). Completan los diez primeros lugares Mendoza, Junín, Paraná, Godoy Cruz, Rosario y Río Cuarto.
Además de posicionar a Olavarría entre las mejores ciudades del país para la crianza, el estudio destaca que es el primer municipio bonaerense fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en aparecer en el ranking, un dato que refleja el desempeño de la ciudad en indicadores vinculados al bienestar de la primera infancia.
Los impulsores del Índice NIDO señalaron que la herramienta busca servir como insumo para el diseño de políticas públicas orientadas a reducir desigualdades territoriales. El informe advierte que en Argentina aún existen fuertes brechas en el acceso a la educación inicial, la salud y los espacios públicos, por lo que contar con información detallada permite identificar dónde es necesario fortalecer la inversión estatal.






