“La Provincia de Buenos Aires es la que tiene la responsabilidad de las obras del Río Salado”, dijo ayer la ministra Patricia Bullrich en conferencia de prensa acompañada del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Sin embargo, la funcionaria nacional omitió señalar que luego de la decisión del Gobierno que conduce Javier Milei de frenar la obra pública, semanas atrás la propia Casa Rosada reactivó las obras en dicha cuenca tras un pedido del campo.
Justamente, antes de esta conferencia de la funcionaria, el Cosejo Asesor del Plan Maestro que conduce el veinticinqueño Alberto Larrañaga se refirió al tema: “Valoramos que el gobierno nacional haya comprendido y asumido el compromiso para con la prosecución de las obras, pero es urgente la inmediata regularización de los trabajos en toda esa etapa paralizada”, dijo el titular del Consejo integrado por Coninagro, Carbap, SRA, FAA y la Unión Industrial (UIA) en declaraciones a Bichos de Campo.
“Hasta ahora se reanudaron los trabajos en el subtramo C del tramo IV.2, por eso decimos que es una reactivación parcial y esperamos que se regularice cuanto antes la situación de los otros dos subtramos, A y B”, indicó el dirigente agropecuario quien agregó que en los próximos días se reunirán con funcionarios de la Nación por esta cuestión urgente.
Desde hace unas semanas, y por ahora con un par de dragas, la actividad volvió parcialmente al paralizado de solo 32 km, entre la ruta 205 y el puente de Ernestina-Elvira, entre los partidos de 25 de Mayo, Roque Pérez y Lobos. La etapa comprende los subtramos A, B y C, de aproximadamente 10 km cada uno.
“Nuestro reclamo es por la puesta en marcha simultánea de las obras en los tres subtramos, y el gobierno debe y puede hacerlo de inmediato, porque tiene los recursos afectados del Fondo Hídrico, que se retroalimenta y según nuestras estimaciones, ya acumula unos 190 mil millones de pesos. Así que con menos del 20% de esa cifra les sobra para regularizar la situación”, afirmó Larrañaga.
El titular del Consejo agregó que “ya explicamos hasta el cansancio que el Plan Maestro es una obra federal, que desde su inicio requirió del esfuerzo y compromiso conjunto de la Provincia y de la Nación, que cuenta con los recursos del Fondo Hídrico como soporte”.
Volviendo a los dichos de la ministra nacional, el titular de la cartera de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, escribió en su cuenta de X: “LA VERDAD SOBRE LA OBRA DEL RÍO SALADO 👇🏻”.
Y detalló: “El Plan Maestro Integral de la Cuenca del río Salado es una política de Estado que, desde 1997, se desarrolla conjuntamente entre el Gobierno Nacional y la Provincia de Buenos Aires. Cada jurisdicción ejecutó obras de manera ininterrumpida hasta diciembre de 2023. A partir de ese momento, la Nación paralizó los trabajos correspondientes a la etapa 2 del tramo 4, como ocurrió con 2.308 obras públicas en todo el país”.
En tanto, recordó: “La interrupción de esa fase, que contaba con un alto grado de avance y con la inversión asegurada (Fondo Hídrico que no ejecutan), trabó las gestiones para obtener el financiamiento internacional del tramo 5, que estará a cargo de la Provincia”.
Además, sostuvo: “La paralización de los trabajos ya lleva casi dos años. De haberse mantenido el ritmo de ejecución previo, la obra del tramo 4 podría haberse finalizado durante 2024”.
“El financiamiento para el tramo 5 (a cargo de la PBA) proviene de fondos internacionales y el banco interviniente no dispondrá de los mismos si no se completa la obra pendiente del tramo 4 (en manos del Gobierno Nacional)”, insistió.
“El Plan Maestro Integral contempla una extensión total de 531 kilómetros, de los cuales 402 km ya fueron finalizados, 33 km permanecen paralizados por la Nación y 95 km corresponden al tramo 5, a ejecutar por la Provincia”, explicó Katopodis y resaltó: “El dragado del río y las intervenciones ya concluidas han demostrado su eficacia, como se refleja en la situación actual de los municipios comprendidos en los tramos 1, 2 y 3”.
Para cerrar, enfatizó: “Lo dijimos y lo sostenemos: la inversión en infraestructura es fundamental para que la Argentina pueda crecer produciendo más y con más calidad de vida para los ciudadanos. En situaciones como esta es cuando se demuestra el verdadero valor de la obra pública y el trabajo mancomunado de diferentes áreas del Estado”.






