El actual titular del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, Máximo Kirchner, le hizo saber a su entorno que el hombre que debe reemplazarlo es el gobernador Axel Kicillof.
Este golpe de timón sorprendió pero también dejó en claro que el hijo de la ex presidenta envió un gesto de unidad clave. Todo parece indicar que el mandamás bonaerense aceptaría el desafío y ahora deberán negociar todos los demás lugares para completar los casilleros de la lista antes del 8 de febrero.
Según fuentes del entorno del actual titular del PJ, Kirchner sostuvo que si el criterio del kicillofismo es que la conducción partidaria debe responder a la estrategia del Ejecutivo provincial, “lo más lógico es que el presidente del partido sea el propio gobernador”, en línea con lo que ocurre en otras provincias donde los mandatarios también encabezan los partidos locales, indicó Ambito.
La definición fue comunicada a dirigentes de máxima confianza y se conoció luego de una reunión que Kicillof encabezó ayer al mediodía en La Plata con intendentes y referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su espacio político, donde volvió a tomar fuerza la candidatura de la vicegobernadora Verónica Magario para liderar el PJ bonaerense.
La decisión también le da un impulso a Kicillof de cara al 2027 ya que el grupo intenro del mandamás provincial lo postula como candidato para las elecciones presidenciales.





