La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Modernización Laboral por 135 votos a favor, 115 en contra y cero abstenciones, luego de una jornada cargada de momentos de tensión tanto afuera del Congreso como adentro del recinto. Con este resultado y sabiéndose de antemano que tendría la eliminación de un artículo, el proyecto vuelve al Senado, donde ya fue aprobado hace pocos días por un amplio número de votos, lo que hace prever que se convertirá en ley el viernes de la semana que viene, cuando se espera sea tratado.
Luego de la aprobación en general en Diputados, concretada a las 0.30, poco más de diez horas después del inicio de la sesión, se procedió al inicio del tratamiento en particular de los 26 títulos que posee la iniciativa.
Aunque la lista de oradores se redujo, con el objetivo de que a la medianoche se votara, ese objetivo se puso en duda cuando pasadas las 21 la sesión estuvo frenada por 20 minutos a raíz de un intento de Unión por la Patria de votar una moción para que se levante la reunión por falta de quórum.
Rotundamente en contra de la Reforma Laboral, los diputados de UP (que fueron en su mayoría los que hablaron) cuestionaron el proyecto por «inconstitucional» y «regresivo» en cuanto a derechos, además de cargar duro contra legisladores peronistas de provincias cuyo mandatarios son aliados del Gobierno nacional. De hecho, así se vio a la hora de dar quórum: la sesión inició el jueves a las 14.14 con la presencia de La Libertad Avanza, el Pro, la UCR, el MID y los bloques que representan a los gobernadores de Salta, Misiones (Innovación Federal), Tucumán (Independencia), San Juan (Producción y Trabajo), Catamarca (Elijo Catamarca) y Santa Cruz (Por Santa Cruz). Se trata de los mandatarios Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Osvaldo Jaldo, Marcelo Orrego, Raúl Jalil y Claudio Vidal, respectivamente, según informó Parlamentario.
El proyecto de Reforma Laboral, que el Gobierno busca se sancione definitivamente antes que el presidente Javier Milei asista al Congreso el domingo 1ro. de marzo, tuvo media sanción del Senado el 12 de febrero.
Este miércoles, apenas un día antes de ir al recinto, recibió dictamen en las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, donde se confirmó la eliminación del artículo 44 sobre licencias por enfermedades, tema que despertó fuerte rechazo -incluido el de aliados- durante el fin de semana largo y el Gobierno anunció que lo quitaría.
Fue la única modificación que se hizo respecto de la redacción que salió del Senado, pero, tan solo por ese cambio, el proyecto deberá volver a la Cámara alta para su sanción definitiva.
Con ese objetivo, el Senado ya convocó a un plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda para este viernes a las 10 de la mañana, cosa que generó la indignación de opositores, ya que fue antes del propio texto se trate en Diputados.
En los planes de La Libertad Avanza, la Modernización Laboral sería llevada al recinto el próximo viernes 27, junto con régimen penal juvenil, el Acuerdo Mercosur – Unión Europea y el pliego como embajador en Bélgica de Fernando Iglesias.
Volviendo a la Reforma Laboral, el artículo 44 que se eliminó planteaba que “en caso de sufrir un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo, y que impida dicha prestación”, el trabajador tendría derecho a percibir el 50% del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses si no tuviera personas a cargo, o 6 meses si las tuviera. Mientras que si la imposibilidad de trabajar no resultara de una acción voluntaria y riesgosa, el trabajador recibiría el 75% de su salario en los mismos plazos.
Como miembro informante del proyecto del Poder Ejecutivo, el diputado Lisandro Almirón (LLA) remarcó que “defendemos esto porque estamos seguros de que este es el camino: el de promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad».
“Nuestra legislación laboral vigente, rígida y anacrónica, funciona como barrera para que la registración de empleo formal y las cargas de las normativas para quienes contratan, ahoguen a cualquiera de buena intención», señaló Almirón. En esa línea, subrayó que “sin inversión no hay empresas; sin empresas no hay trabajadores».
En representación de Unión por la Patria, Sergio Palazzo resaltó que “la norma que están votando es inconstitucional” y que «han contrabandeado detrás de la palabra modernización laboral, la regresión más brutal que reconozca la historia sobre los derechos de los trabajadores. Afecta todos los pilares del derecho del trabajo, de la representación, e inclusive ahora, del fuero en el que deben tratarse las cuestiones laborales»
Desde Provincias Unidas, el diputado Martín Losteau hizo hincapié en que «el sistema previsional es inequitativo. Nuestro sistema tributario es regresivo. Y nuestro sistema laboral arrastra problemas históricos, le falta actualizaciones, no contempla el trabajo remoto y las nuevas formas de vínculo laboral». Asimismo, añadió que “este Gobierno mira las relaciones laborales y dice ‘las empleadas domésticas están en relación de fuerza con relación a los patrones’; al empleador, beneficio; al empleado, castigo».
Al criticar y rechazar el proyecto, el diputado Néstor Pitrola (FIT-U) afirmó que «nos quieren llevar a la barbarie, sin sindicatos, sin lucha, sin derecho de huelga ni derecho a la organización».
“En 48 horas, este Congreso, sin ningún tipo de debate, sin escuchar a los que saben, hoy se va a llevar 50 años de protección a la parte débil», fustigó la diputada Mónica Frade (Coalición Cívica), quien manifestó, además, que «va a haber un nivel de litigiosidad muy alto, vamos a plantear muchas inconstitucionalidades, va a haber muchas cautelares como las que se vinieron planteando con la Ley Bases».





