El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió el dato de pobreza correspondiente al primer semestre de 2026, y confirmó un fuerte deterioro social: el índice trepó al 32,3% de las personas en los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), frente al 28,2% registrado en el segundo semestre de 2025. Se trata de un aumento de 4,1 puntos porcentuales que, extrapolado al total de la población del país, equivale a unos 15,5 millones de personas pobres.
La indigencia también empeoró: pasó a ubicarse en el 7,5% de la población, lo que representa unos 3,61 millones de argentinos que no llegan a cubrir siquiera la canasta básica alimentaria. En términos de hogares, la pobreza pasó del 21% al 24,4%, con un incremento de 3,4 puntos porcentuales.
El dato marca un quiebre respecto de los tres semestres anteriores, en los que el indicador venía en descenso: del 52,9% del primer semestre de 2024 había bajado al 38,1% en el segundo semestre de ese año, al 31,6% en el primer semestre de 2025 y al 28,2% en el segundo semestre de 2025. Ahora, la cifra volvió a subir hasta el 32,3%. Un golpe duro para el Gobierno de Javier Milei.
Según explicó el propio organismo, el aumento de la pobreza está relacionado con la evolución de los ingresos de los hogares frente al incremento del costo de las canastas: el ingreso per cápita familiar promedio subió 11,5% en el semestre, mientras que la Canasta Básica Alimentaria aumentó 21,4% y la Canasta Básica Total, 19,6%. Es decir, los ingresos crecieron muy por debajo del costo de vida.
El informe del INDEC también precisó cómo es, en promedio, un hogar bajo la línea de pobreza: está integrado por 3,89 personas y registra ingresos familiares de $922.755, frente a una Canasta Básica Total de $1.440.395. La brecha entre lo que ganan y lo que necesitarían para no ser pobres —la llamada brecha de pobreza— se ubicó en 35,9%.
Uno de los datos que más preocupación generó fue el de la pobreza infantil. Según el relevamiento, el 45,2% de los niños y adolescentes de hasta 17 años se encontraba en situación de pobreza. El segmento más golpeado fue el de los chicos de 6 a 11 años, con un índice cercano al 48%, seguido por los adolescentes de 12 a 17 años y los menores de 5 años. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, la pobreza alcanzó casi el 37%. En el otro extremo, el grupo menos afectado fue el de los mayores de 65 años, aunque el indicador también subió allí hasta ubicarse cerca del 15%.
Tras conocerse el dato, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a relativizar el resultado comparándolo con la situación de dos años atrás. El funcionario admitió en su cuenta de X que las tasas de pobreza e indigencia se incrementaron 4,1 y 1,2 puntos porcentuales respecto del semestre previo, aunque remarcó que ambas registraron una fuerte baja frente al primer semestre de 2024.
El dato de este jueves representa el primer retroceso relevante desde que la pobreza había comenzado a descender a partir del pico del 52,9% registrado a comienzos de 2024, en los primeros meses del ajuste de la gestión de Javier Milei.






