José Eseverri, Mariel Urruti y Alfredo Sivero fueron los tres senadores del kirchnerismo – peronismo; que pudieron festejar el único triunfo que ese espacio logró en una elección de medio término en la séptima sección electoral y fue en el 2005, veinte años atrás.
En aquella oportunidad, esos tres dirigentes con la boleta del sector que presidia el entonces mandatario nacional Néstor Kirchner, alcanzaron casi el 40% de los votos (39,52%).
De ese momento a la actualidad pasaron cuatro elecciones más donde ese espacio sólo pudo poner un legislador y fue en los comicios del 2021 cuando por poco menos de 1000 votos, Eduardo Bali Bucca logró superar el 33,33 por ciento de piso y así el reparto fue 2 para Juntos por el Cambio y 1 para Unión por la Patria.
En los comicios del 2017, Juntos por el Cambio obtuvo el 51 por ciento, mientras que el PJ 26% y el massismo, en ese momento fuera del espacio K, 12,2%. En el 2013, en tanto, el nacimiento del Frente Renovador de Sergio Massa se quedó con los tres escaños al alcanzar el 38% de los sufragios mientras que el kirchnerismo alcanzó al 28,95% y la alianza entre radicales, GEN y CC el 22,5%.
En el 2009, pleno conflicto con el campo el espacio progresista que tenía entre sus filas al radicalismo, margaritos y lilitos alcanzó los 35,5 puntos y el denarvaísmo junto al PRO el 33,27, mientras que el peronismo K sólo el 25%. En ese caso, el Acuerdo Cívico y Social se quedó con las tres bancas.
Ante esta situación, ¿por qué se ilusiona el peronismo? A diferencias de los años en los que no logró ganar la sección, en esta oportunidad gobiernan los dos distritos más grandes de la región (Olavarría y Azul), uno de los tres municipios del medio en términos electorales (Bolívar) y dos de la tanda de los chicos (Roque Pérez y Tapalqué); así buscan hacerse fuerte en los cinco territorios propios y apelan a buenas contiendas electorales en los otros tres municipios que no gobiernan. Sumado a esto, confían a la dispersión del voto de los otros sectores no peronistas.





