El intendente de 25 de Mayo, Ramiro Egüen, realizó un posteo en sus redes sociales al celebrase un año de la ordenanza que permitió “VOLVER AL ORDEN Y AL AMOR POR LA VIDA”, indicó el alcalde.
En su relato, recordó: “Hay hechos que marcan a una comunidad para siempre. Lo sucedido con Celia Sequeiro no solo nos conmovió como sociedad, sino que reveló una problemática profunda: la anomia que se expresa en la conducción irresponsable, en la falta de control social, en el desapego a la vida propia y a la de terceros. Son comportamientos que, repetidos en el tiempo, derivan en tragedias que podrían haberse evitado. Lo que comenzó como un accidente terminó convirtiéndose en un llamado urgente: transformar el dolor en una política pública que proteja a todos”.
Luego, indicó: “Ese camino lo inicié con un compromiso claro y personal: acompañar a la familia de Celia y honrar a toda la ciudadanía con acciones concretas. No con discursos, sino con decisiones. Por eso envié y conseguí la aprobación de la ordenanza que habilita los allanamientos de domicilios y el secuestro de motos involucradas en maniobras ilegales. Una herramienta que hasta hace pocos meses parecía impensada, pero que hoy está demostrando que el Estado puede actuar con firmeza cuando la vida está en riesgo”.
Y detalló: “Desde su aprobación ya realizamos 34 allanamientos, con altas tasas positivas, y los resultados son indiscutibles: bajaron los indicadores de siniestralidad, algo comprobado directamente por nuestros efectores de salud. Menos accidentes, menos lesiones graves, menos familias atravesando el dolor evitable de la tragedia. La estadística respalda lo que sentimos en las calles: menos riesgo, menos miedo, más orden. Menos ruidos molestos, más convivencia, más salud”.
Más adelante, informó: “El impacto de esta herramienta comenzó a trascender nuestras fronteras. Hoy otros distritos piden la ordenanza para copiarla e implementarla, reconociendo que 25 de Mayo dio un paso que muchos no se animaban a dar. Eso confirma que esta política no solo es necesaria, sino también innovadora y efectiva”.
“Pero esto no es solo un problema de 25 de Mayo. Se trata de una conducta que se expande por todo el país, que atraviesa lo legal, lo social y lo cultural. Estamos frente a un fenómeno que se alimenta de la peligrosa naturalización del ´todo vale´. Una cultura del descontrol que erosiona la convivencia y que, cuando no se enfrenta, termina cobrándose vidas inocentes. Por eso digo que lo único que podemos y debemos hacer es ordenar la vida en comunidad”, indicó.
Y amplió: “Pero ese orden no se impone: se construye entre todos. Necesitamos una sociedad decidida a defender la vida, una comunidad que no permita que personas como Celia la pierdan por la irresponsabilidad de otros. Una comunidad que diga ´basta´, que acompañe, que se involucre, que entienda que cuidar al otro es también cuidarse a uno mismo”.
Y cerró: “Con esta ordenanza avanzamos hacia ese horizonte. No es un gesto simbólico; es una herramienta transformadora. Apunta a volver al orden, a la normalidad, a recuperar el amor por la vida y el respeto por el otro. Es una decisión política que asume que gobernar también es proteger, prevenir, anticiparse y sanar. Hoy reafirmo ese compromiso: seguir trabajando todos los días para que el dolor se transforme en cuidado; para que la tragedia se convierta en una comunidad más segura, más consciente, más unida y más humana. Porque cada vida que cuidemos es una victoria de todos”.





