La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó este miércoles una carta abierta en la que denunció ser víctima de una persecución judicial y política, aseguró que existe una estrategia de proscripción en su contra y confirmó que presentó una comunicación individual ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) para denunciar presuntas violaciones a sus derechos fundamentales.
En el texto, la exmandataria sostuvo que las causas judiciales en su contra “no tienen como destinataria únicamente a una persona”, sino que buscan impedir el regreso del proyecto político que representa y limitar “la voluntad soberana del pueblo argentino”.
Cristina Fernández de Kirchner afirmó que fue juzgada no solo por sus actos de gobierno, sino también por su condición de mujer y por haber ejercido el liderazgo político. En ese sentido, cuestionó ser “la única mujer electa y reelecta Presidenta de la República Argentina” y, al mismo tiempo, “la única expresidenta condenada por la Corte Suprema”.
Además, vinculó el clima de violencia política con el intento de asesinato que sufrió el 1 de septiembre de 2022, al sostener que el nivel de persecución, estigmatización y arbitrariedad del que fue objeto terminó funcionando como un incentivo para el atentado.
Respecto de su condena en la causa Vialidad, la exvicepresidenta afirmó que el verdadero objetivo es su exclusión de la vida política. “La proscripción perpetua es, en realidad, la pena principal. La privación de la libertad por seis años es solo la accesoria”, expresó, al tiempo que consideró que impedir la participación de un dirigente político también vulnera los derechos de los ciudadanos a elegir libremente a sus representantes.
Cristina también sostuvo que la utilización del sistema judicial para neutralizar dirigentes con respaldo popular es un fenómeno que se repite en distintos países y advirtió que representa “una de las mayores amenazas que enfrentan hoy las democracias constitucionales”, al entender que los procesos judiciales son utilizados como herramientas de persecución política.
Como principal anuncio, informó que presentó una comunicación individual ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y explicó que recurrió al sistema internacional al considerar que los mecanismos internos dejaron de garantizar la protección de sus derechos.
Asimismo, recordó que en 2022 un grupo de juristas internacionales encabezado por Raúl Zaffaroni, Baltasar Garzón, Patricio Pazmiño Freire y Juárez Tavares, entre otros, había denunciado las presuntas irregularidades en su proceso judicial. Para esta nueva instancia, confirmó que será representada por los abogados Javier Borrego, de España, y Rafael Valim, de Brasil.
En ese marco, afirmó que los jueces argentinos que intervinieron en su juzgamiento deberán responder ante el organismo internacional por el respeto a principios como la independencia judicial, el debido proceso, la igualdad ante la ley y la protección de los derechos humanos.
Sobre el final de la carta, la exmandataria aseguró que continuará luchando por demostrar su inocencia y convocó a sus seguidores a “no bajar los brazos”. “Jamás me doblegaré ante quienes creen que pueden vencer mediante la persecución y el miedo”, sostuvo. Además, dejó un mensaje de fuerte contenido político al afirmar que “muy pronto volveremos a encontrarnos. Volveremos a caminar juntos”, con la expectativa de construir “una Argentina donde la solidaridad vuelva a ser un valor, donde la equidad vuelva a orientar el destino de la Nación y donde la dignidad del pueblo esté siempre por encima de cualquier privilegio”.
LA CARTA COMPLETA:





