La Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires dio inicio a una nueva etapa con el primer plenario de la conducción encabezada por el flamante presidente, Emiliano Balbín. El encuentro, en el que participaron los integrantes del Comité Provincia de forma presencial y virtual, sirvió para analizar el estado financiero del partido, avanzar en la convocatoria a la Convención Provincial y, sobre todo, para que el nuevo presidente del radicalismo bonaerense lanzara un mensaje político que marcó el tono de lo que viene.
Balbín no se anduvo con vueltas. Cuestionó a quienes dentro de la oposición dicen querer que al Gobierno le vaya bien y planteó una diferencia sustancial: «Nosotros queremos que a la gente le vaya bien y, si no hacemos nada, a los gobiernos les va a ir bien y nosotros vamos a estar cada vez peor». La frase resume el diagnóstico que el nuevo titular del Comité Provincia tiene sobre el rol que debe jugar el radicalismo en el escenario político actual: no alcanza con acompañar ni con mirar desde afuera, hay que construir una alternativa real.
En esa línea, apuntó contra la situación en la provincia de Buenos Aires y mencionó problemas concretos: la falta de clases, las dificultades con las prestaciones del IOMA y los servicios hospitalarios, además de los aumentos tarifarios ya anunciados. Un menú de problemas cotidianos que el radicalismo quiere hacer propios y convertir en agenda política.
La vicepresidenta del partido, Josefina Mendoza, sumó su mirada al sostener que la sociedad reclama fuerzas políticas capaces de construir consensos y que el radicalismo tiene la responsabilidad de convertirse en «un espacio moderno, democrático y con vocación transformadora».
Además, volviendo a los dichos de Balbín, sostuvo que “con el valor estratégico de la unidad puede demostrar que vuelve a ser protagonista en la provincia de Buenos Aires”.
En la nueva conformación aparecieron varios nombres de la séptima sección electoral. Uno de los lugares más trascendentales de la nómina se lo quedó la diputada provincial, Alejandra Lordén. La saladillense es la única dirigente de la séptima que se quedó con uno de los cuatro delegados al Comité nacional.
Siguiendo con los nombres de la región que aparecen en la flamante nómina, entre los vocales titulares aparecen en el cuarto lugar la azuleña Paula Canevello y Emilia Palomino de Bolívar.
Por otra parte, dentro de los convencionales nacionales están en el séptimo lugar otro azuleño, Pablo Yannibelli. Luego en el décimo la olavarriense Belén Vergel y en el lugar catorce la veinticinqueña Mercedes Squillaci. Más abajo figuran otros dos veintinciqueños, Horacio Canullán y Ana Faraone. Por último, ocupa un lugar el intendente de General Alvear, Ramón José Capra.






