El secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Azul, Luciano Varela, habló sobre el conflicto que atraviesa el municipio para afrontar el pago de sueldos y aguinaldos, en medio de una fuerte dependencia histórica de los aportes provinciales y de un trasfondo que, según el dirigente gremial, no está exento de tensiones políticas.
Varela explicó que la situación económica que atraviesa Azul no es nueva, sino que responde a un esquema que se sostiene desde hace más de una década. “Es una situación económica histórica del municipio de Azul, al menos de doce años, que tiene que ver con una dependencia natural de la provincia para cumplir con determinados pagos”, señaló en diálogo con Radio Olavarría.
El dirigente detalló que la estructura de gastos del municipio deja poco margen de maniobra propia: “Más del 75% del presupuesto de Azul se va en salarios de los trabajadores, y por eso la provincia juega un papel importante para poder cumplir, gobierne quien gobierne la provincia y quien gobierne en Azul”.
Según Varela, “El año pasado no hubo problemas porque el intendente logró cumplir, pero este año, sin la ayuda de la provincia, no lo va a poder hacer”, afirmó.
El sindicalista relató que las negociaciones venían avanzando hasta que, de manera sorpresiva, se cayó un encuentro clave: “Lo venían conversando con la Provincia para que aporte cerca de lo que aportó siempre, y el viernes anterior tenían que viajar a una reunión al Ministerio de Economía y la dieron de baja”. En ese contexto, el dirigente mencionó que unos días antes se había confirmado el fin de la licencia de Laura Aloisi como diputada provincial en reemplazo de Mercedes Landívar quien decidió retomar su función de legisladora. Allí, sin dar nombres, Varela dijo que “se baja una diputada sube otra, que Kicillof que La Cámpora otra, y entra a jugar la política en ese asunto, porque la Provincia corta los teléfonos también, y entonces el intendente tiene que barajar y dar de nuevo”
Ante la incertidumbre, contó que la gestión local empezó a evaluar alternativas propias: «Empezó a sacar cálculos de cómo pagar sueldo y aguinaldo con fondos propios».
El propio Varela relató que, finalmente, hubo un contacto directo desde la conducción provincial para destrabar la situación: “El viernes llama el gobernador nuevamente y dijo que se iba a ocupar, y luego llamó el ministro de Economía». Luego, explicó: “Tenemos diálogo abierto con el intendente, donde pudimos ver números y donde pudimos ver detalles”.
Consultado sobre las causas de fondo del conflicto, Varela evitó atribuir toda la responsabilidad a un solo factor, aunque no descartó la existencia de motivaciones políticas. “No sé si adjudicárselo el 100%, porque hay algo también que tiene que ver con la deuda de la Nación con la Provincia”, planteó.
Sin embargo, el dirigente fue crítico con la discrecionalidad que percibe en el reparto de la ayuda provincial hacia los municipios: “Después vas viendo cómo la Provincia muchas veces ayuda a municipios que capaz no lo necesitan tanto como Azul, pero tenés una ciudad que la ayudaste igual que toda la vida y, o no tenés plata, o hay algo político. No me interesa mucho, porque los trabajadores no pueden estar pagando las consecuencias de una interna. Desconozco si la hay, pero sí creo que hay un tinte político dentro de las decisiones que se toman”.
Varela cerró sus declaraciones con un pedido directo, en el que deslizó una posible interna dentro del propio espacio gobernante: “Los trabajadores no pueden quedar en el medio, más sabiendo que puede venir dentro de uno o dos sectores del peronismo. Y si viene por ahí, soluciónenlo”.






