La senadora bonaerense, la azuleña María Inés Laurini de Fuerza Patria salió a cuestionar con dureza al Gobierno nacional por el manejo de los fondos destinados a las rutas, en medio de la polémica que se instaló esta semana a partir de declaraciones del propio vocero presidencial, Adrián Ravier, quien admitió que parte de esos recursos se usa para sostener el equilibrio fiscal en lugar de ir a obras viales.
Laurini difundió en sus redes una serie de placas con una consigna directa: “Milei tiene la plata. No la ejecuta”. Según los datos que expuso en su publicación, el Gobierno recaudó $1,5 billones para rutas y obras viales, de los cuales apenas 1 de cada 4 pesos fue ejecutado, mientras que más de $1 billón quedó inmovilizado en inversiones financieras.
La senadora acompañó el dato con imágenes de una protesta de los Vecinos Autoconvocados de Azul, sobre la Ruta 3, un corredor clave de la región y de la Provincia.
En el cierre de su publicación, Laurini fue contundente: “Mientras la Ruta 3 está en emergencia, el ‘superávit’ de Milei se sostiene con obras que no llegan”, y agregó que acompaña a los vecinos autoconvocados en su reclamo por transparencia, participación y obras urgentes. La frase que resume su posteo: “NO ES SUPERÁVIT: ES ABANDONO”.
En el texto que acompañó las imágenes, la senadora fue todavía más directa: “El Gobierno de Milei recauda fondos para obras viales, pero no los ejecuta. Mientras sostiene su relato de superávit, la Ruta 3 sigue en emergencia y quienes la transitan esperan respuestas”.
El posteo de Laurini llega después de que el vocero presidencial, Adrián Ravier, reconociera en una entrevista con El Diario de La Pampa que una parte de los fondos del Sistema Vial Integrado (SisVial) —recaudados a través del Impuesto a los Combustibles y destinados por ley al mantenimiento de rutas nacionales— es utilizada por el Ministerio de Economía para sostener el equilibrio fiscal. Esas declaraciones generaron polémica a nivel nacional y coincidieron con una investigación de La Nación que reveló que el fideicomiso acumuló más de $1,5 billones, cifra que Laurini retomó en su publicación.






